17 abr. 2016

MICHEL LEGRAND Y SU "GRAN" NOCHE EN EL COLON

El compositor, director y pianista francés Michel Legrand, autor de más de dos centenares de bandas de sonido, entre ellas las de "Los paraguas de Cherburgo" y "El affaire de Thomas Crown", ganador de tres premios Oscar, estuvo en Buenos Aires homenajeado por el Bafici, y dialogó con Télam horas antes del concierto que ofreció la noche del viernes 15 de abril en el Teatro Colón, con las más reconocidas de sus composiciones que escribió en las últimas seis décadas.
Legrand tiene 84 años y se lo ve saludable, hay que hablarle fuerte, pero igualmente es dueño de un oído perfecto tanto para componer, o para tocar el piano y sorprender sea en la pantalla o en un escenario como ocurrió anoche en el Colón.
Su relación con el jazz fue importante, con monstruos como Miles Davis, John Coltrane y en las décadas del 80 y 90, con Bjork, Ray Charles, Diana Ross, o cantantes de ópera, como Jessye Norman, Kiri Te Kanawa y Natalie Dessay, ganó 5 de las 27 muy merecidas nominaciones a los premios Grammy.
Desde "Yo amo París", participó en más de dos centenares de bandas de sonido para cineastas como Jean-Luc Godard, Jacques Demy, y con la de "El affaire de Thomas Crown", de Norman Jewison mereció dos candidaturas de las que recibió el dedicado a mejor tema musical, el célebre "Los molinos de tu pensamiento".
"En la actualidad hay muchos músicos pero sin formación clásica", aseguró en diálogo con Télam con tono preocupado por un presente en el que quedan pocos compositores de su época, y jura que "amo a todas las bandas de sonido que compuse, a todos mis 'hijos', porque todos son bellos por diferentes motivos".
El músico reconoce que "muchas de mis bandas no recibieron la atención que merecían, pero es normal que eso ocurra, porque cuando uno es tan prolífico hay que incluir esa posibilidad".
"He escrito muchas otras composiciones además de las que fueron para cine", dice cuando se le recuerda que hace dos años, y en coincidencia con el Festival de Cannes, presentó en el Theatre National de la Ville de Niza la excelente ópera "Dreyfus", con libreto de Didier van Cauwelaert.
"En mi vida, en la década del 50, fui un director de orquesta muy aplaudido, muy serio, trabajé para Edith Piaf, Charles Trenet, Yves Montand, Frank Sinatra y Barbra Streisand, después de todo eso me detuve como director y pasé a otra cosa porque se que si uno hace siempre la misma cosa durante mucho tiempo puede ser catastrófico y yo quiero estar siempre en la gloria", aseguró.
"Después en la década del 60, yo fui compositor de bandas de sonido para el cine de mi país, para la nouvelle vague, directores como Jean-Luc Godard, Agnes Varda, Jacques Demy, y una vez pasada esa década nuevamente me detuve para pensar cómo seguir" recordó, como si el concierto de ayer en el Colón fuese, de alguna forma, una despedida a su manera.
"Y llegué a la conclusión de que si me quedaba en Francia podía fracasar, y por eso me fui a Hollywood y trabajé mucho hasta ganar mi primer Oscar y me convertí en una estrella hasta que en 1972 escribí los temas de "Verano del 42'… estuve componiendo para el cine estadounidense 20 años y cuando compuse el tema central para un filme de James Bond, me dije nuevamente que "esto se acabó" y dejé el cine estadounidense y volví a mi país para siempre", dijo.


"Hice dos películas como director y después, en el 2000 me dediqué a comedias musicales y en 2010 volví a la música clásica y hoy estoy escribiendo un concierto para piano, violoncello, violón y flauta. Ahora me considero un director clásico. También compuse una ópera acerca de 'Montecristo'. Escribo música sinfónica, sonatas, conciertos, pero lo importante es renovarse todo el tiempo".
Anoche en el Colón, acompañado por la Orquesta Estable del Teatro Colón, que compartió en la dirección con Fabrizio Danci, Legrand sorprendió con la suite de "Los paraguas de Cherburgo" (1964), que él mismo aseguró estaba de alguna manera inspirada en el tango argentino, el bloque más extenso y poético de la velada, al que siguió la acción de "Estación Polar Zebra " (1968), la banda de "El verano de Picasso" (1969), la de "Verano del 42" (1971), su segundo Oscar, en la que demostró su vigencia como pianista.


Siguieron "Gable y Lombard" (1976), las reminisencias gershwinianas de "Yentl" (1983), su tercer Oscar, y tres temas cantados, los memorables "Le valse des Lilas", celebre por la siempre recordada versión de Natalie Dessay, "Wait" y "Le cinema", por la excelente voz de la soprano Oriana Favaro.
Nuevamente al frente la orquesta con "Les maries de l'ian II" (1971), el film de Jean-Paul Rappeneau, que discurre en el siglo XVIII y "El implacable" (1980), con Steve McQueen como un cazador de recompensas, para terminar nuevamente al piano con una versión muy aggiornada y poderosa de "Los molinos de tu pensamiento", del filme "El affaire de Thomas Crown" (1968), el primero de sus Oscar, aplaudida de pie –con justa razón- para una despedida emocionante.

15 abr. 2016

CASAVECCHIA Y PERRONE, ABREN LA COMPETENCIA ARGENTINA DEL BAFICI

“FINDING SOFIA”
“Finding Sofía” nos acerca a la obra de Nico Casavecchia, una artista audiovisual argentino que tras una larga presencia en Barcelona se instaló en Estados Unidos, donde viene realizando diferentes trabajos siempre relacionados con la animación, y las relaciones interpersonales que mucho tienen que ver con sus propias experiencias como creador nómade.
En este caso, su primer largometraje, Casavecchia cuenta la historia de un audaz animador -¿cineasta?- que, tras una brillante performance en YouTube, aspira a lograr un lugar en una agencia publicitaria al tiempo que via red social, se conecta con una chica argentina que lo hipnotiza, y se convierte en su excusa para viajar hasta Buenos Aires para encontrarla.
Con la excusa de haber perdido su equipaje, dinero y pasaporte, va a parar a la islita que Sofía tiene en el delta del Tigre, donde se encuentra con ella, hija de una merchant, el novio oficial, un aspirante a artista bastante petulante y su asistente, una chica tan confundida como la dueña de casa y con la que conforma un trío que ahora puede ser cuarteto.
En buena medida, Casavecchia saca partido de un cuarteto sólido de actores, primero y principal del estadounidense Sam Huntington como Alex, Andrea Carballo como Sofía, Rafael Spregelburd como el delirante Víctor y Sofía Brihet como Flor con el entorno vegetal a orillas del río Durazno y en medio de animaciones y citas filosóficas.

“HIERBA”
"Hierba" es el filme número 38 de Raúl Perrone y una incursión en el cine "en colores", en este caso una experiencia que tiene que ver con cuadros de Manet, Monet, Watteau, Curch y otros, con música variopinta desde clásicos y cumbia, hasta ruidos estilo viejos discos de esos de pasta maltratados por puas melladas o sonidos místicos y hasta “A mi manera” por Sid Vicius.
Lo que se ve es lo que Perrone supone repasar, sin explicación, qué ocurre entre los personajes de situaciones difíciles de interpretar, pero que si se pueden sentir, como en la sala de un museo, viendo obras del barroco, del rococó o de los impresionistas.
Las películas no deben entenderse sino sentirse”, dice Perrone, aunque no todos piensen que en cine es así, sin embargo en este caso, la ausencia de diálogos, el estilo cine mudo con pantalla cuadrada, la cámara inmóvil en un trípode se combina con media docena de personajes que son los que definen una historia muy mínima, y de muy libre interpretación, en la que se dirimen deseos, pasiones, mística y violencia, deviene un combo con figuras recortadas con pantalla azul, hierbas tomadas prestadas a pintores o a la naturaleza misma y una suma de actos a toda tensión y expresividad de rostros que darán que hablar.
Es un Perrone más, cargado de vital originalidad, que ya es un clásico del Bafici, que ya es un clásico de la vanguardia argentina “hecho en Ituzaingó”.


1 abr. 2016

LORENA MUÑOZ Y NATALIA OREIRO ARRANCAN EL RODAJE DE "GILDA: NO ME ARREPIENTO DE ESTE AMOR"

Con una conferencia de prensa fue anunciado el inicio de rodaje -el próximo lunes- de "Gilda: No me arrepiento de este amor", proyecto de la cineasta Lorena Muñoz, con Natalia Oreiro como la cantante de cumbia que tuvo su momento de gloria a principios de la década del 90 y murió en un accidente automovilístico camino a Chajarí, en 1996.
La reunión contó con la presencia de Oreiro, de Muñoz, Angela Torres, que interpretará a la cantante pero en su adolescencia, Lautaro Delgado que encarnará a su esposo, Susana Pampín que será su mamá, así como los productores Maxi Dubois, Benjamín Avila, de Habitación 1520 y Axel Kuschevatsky, de Telefónica Studios.
Además de lucirse en "Tu cara me suena", Angela Torres ya compartió con Oreiro un ciclo de TV como fue "Sólamente vos", donde interpretó a la hija del personaje de Adrián Suar; por su parte Oreiro ya compartió con Lautaro Delgado y Susana Pampín el reparto principal de "Francia", el recordado filme de Israel Adrián Caetano que fue aplaudido en el Festival de San Sebastián de 2009 aquí por la crítica y el público.
Lorena Muñoz es recordada por sus cortometrajes "El rapto de Lena", "Pintor Gómez", "El corazón es un cazador solitario" y ya en el mundo del largo por los también documentales "Yo no se qué me han hecho tus ojos", que codirigió con Sergio Wolf, acerca de la cantante de tango Ada Falcón y "Los próximos pasados" de hace una década acerca del mural "Ejercicio Plástico", del mexicano David Alfaro Siqueiros y otros, en el sótano de la mansión de Natalio Botana en Don Torcuato.
El filme, que tiene fecha de estreno el 7 de septiembre de este año, día en el que se cumplen 20 años del día en que un camión embistió al omnibus en el que viajaba, terminando con su vida, su madre, su hija mayor y tres de sus músicos y el chofer, aspira a participar en la competencia del Festival de San Sebastián que tendrá lugar en ese mismo mes.
"Hace casi 20 años estoy esperando esta oportunidad, las emociones están a flor de piel y en lo personal es un desafío inmenso" aseguró Oreiro y agregó que "Soy fan de Gilda y me siento muy identificada con sus letras y luego cuando fui conociendo su historia fui admirando su valor para querer cumplir sus sueños, eso me da fuerza y ganas", dijo.
Oreiro agregó que "Me identifico mecho en ese punto de que cuando creemos que tenemos todo resuelto dar un giro y animarse a todo eso que uno quiere hacer. Miriam era una mujer con muchos valores familiares, inculcados por su madre, una concertista de piano, muy clásica, que soñó con ser cantante pero para sus padres era mal visto".
"No cumplió sus sueños, luego se enamoró, se casó, y al cumplir 30 años se dio cuenta de que había algo que le estaba faltando, y decidió cantar, se metió en un ambiente muy difícil para una mujer en los '90s, el de la cumbia, mayoritariamente de hombres, y las chicas que lo hacían eran rubias y muy voluptuosas y ella era delgada y maestra jardinera".
El filme, que reconstruye aquella época y cuenta además con la participación de Rolly Serrano, también convocó a varios de los músicos que acompañaron a la verdadera cantante en muchas de sus presentaciones, que subieron al escenario para expresar su emoción frente a la interpretación que Oreiro ya mostró en estos días en los ensayos y a Juan Carlos "Toti" Giménez, quien convenció a Gilda a lanzarse como solista.
"Para mi es un orgullo y una enorme responsabilidad como intérprete, como mujer y hacia su familia que confió en Lorena y en mi para que finalmente logremos este sueño de las dos, que vamos a hacer con mucha dedicación y respeto y principalmente con mucha alegría que creo es lo que queda, finalmente, en el corazón de todos nosotros", aseguró.
"El proyecto es tan grande que me genera ansiedad, porque hace muchos años que lo quiero hacer, una figura que para mucha gente es un referente, y es la primera vez que yo interpreto a alguien que existió y fue público, y la gente tiene muy presente la imagen de Gilda, sus canciones, su forma de vestir, su forma de bailar, lo que transmitía", explicó
En la charla con la prensa, la misma Oreiro adelantó que Sony Music se encargará de la edición de un album doble, con el contenido de la banda de sonido original del filme, y una puesta al día de los famosos temas de Gilda que forman parte de la historia de la música popular argentina, como el que da título a la producción, entre muchos otros.
Muñoz explicó que para conseguir los derechos para llevar al cine la vida de Miriam Alejandra Bianchi, tal era el verdadero nombre de Gilda, que adaptó junto a Tamara Viñes, debió tocar el tímbre de su hijo Fabricio Cagnin, ponerle copias de sus películas como directora y productora en el buzón, conversar con él en tres veces, escribirle una carta con Oreiro y hasta llevarle un demo de "No me arrepiento de este amor" cantado por la actriz.
"Me mudo a Buenos Aires cuando tenía 16 años y comienzo a relacionarse con la cumbia, que es un género que me gustaba de siempre y en el Uruguay iba a bailar al Centro Eucaro, una suerte de Metrópolis montevideano, y empecé a investigar que era lo que aquí sonaba y escucharla a ella y luego el desenlace trágico que ella tuvo fue masivo, me conmovió desde ese lugar y empecé a escucharla más profundamente y me daba mucha fuerza, recordó la actriz.
"No soy una imitadora, soy una actriz, y lo que logre o intentamos lograr con Lorena es la esencia de ella, qué era lo que ella quería comunicar y en eso estamos, y creo que lo estamos haciendo bien. Hay mucha gente detrás de la película que la conoció mucho que me ve bailar, cantar y vestirme y se emociona con nosotras por lo similar, pero sobre todo por la esencia, por el maquillaje, o si hablo igual o tengo el mismo tono", dijo la actriz que sobresalió en filmes como "Infancia clandestina" y "Wakolda", que le valieron dos Cóndor de Plata de la prensa especializada.
"Su música me transmitía mucha alegría y esperanza, y en 1998 protagonizo 'Muñeca brava' que es donde yo propongo exista esta bailanta, donde yo me vestía con una falda cortita acharolada que ella usaba y la cantaba y la bailaba y más adelante redoble la apuesta y en otra serie que protagonicé, 'Sos mi vida', canté 'Corazón valiente', y empecé a hablar de las ganas mías de interpretarla en el cine y fueron varios los directores que intentaron hacerla, pero el tema de los derechos no salía, pero sabía que en algún momento la iba a hacer", confesó.
"Creo que ella fue en busca de sus sueños cuando realmente lo sintió y yo creo que quizás, desde otro lugar un poco más pequeño, siempre tuve en claro lo que quería y fui por eso, ir detrás de algo como ella y lo logró, y estar haciendo esto ahora es una locura", señaló Angela Torres, la actriz hija de Gloria Carrá y sobrina de Diego Torres, a quien el 2015 se vio por TV en "Esperanza mía", antes en "Condicionados" y"Solamente vos" y que en cine apareció en un pequeño papel de "Extraños en la noche".
"Tengo una edad en la que además soy mamá y también se lo que significa dejar a su hijo para trabajar... El trabajo de Gilda era nocturno y los fines de semana tenía 20 shows, en muchos lugares, y quizás los hijos quedaban a cargo de su mamá, y logro saber lo que siente una madre hoy porque lo vivo. Creo que este es el momento ideal para mi para poder hacerlo y Angela para hacer ese personaje de niña-adolescente tan precioso que también van a disfrutar en la película", subrayo Oreiro.
Los productores Avila y Kuschevatzky confirmaron que el filme tendrá distribución tanto regional tanto por el personaje que aborda como por su protagonista central, conocida y aplaudida como actriz y también cantante en todo el continente y que es seguro también recorrerá otros destinos, ya que por ejemplo Oreiro ha llevado los temas de Gilda incluso a Rusia, donde hoy se cantan y bailan sus temas más emblemáticos.

8 feb. 2016

"LA HABITACIÓN",; CINE INDEPENDIENTE CAMINO AL OSCAR

“La habitación”, del cineasta l dublinense Lenny Abrahamson, es una de las grandes sorpresas entre las nominadas al Oscar de la Academia de Hollywood a la producción 2015, en este caso aspirante a varias de las mejores estatuillas, las  correspondientes a filme, director, guión adaptado y actriz.
La sorpresa principal es que, a lo que significa que “Revenant: El renacido”, que se llevó doce candidaturas sea de un director mexicano que, además, ya ganó los mejores premios en 2015 y podría convertir a su director Alejandro G. Iñárritu en el tercero en línea de su país, se suma otra propuesta con sello foráneo.
Pero no suficiente con ser una producción extranjera, con dirección de un irlandés, “La habitación” tiene como una de sus características  principales no ser un ser un “espectáculo de feria”, un estilo bastante frecuentado en el cine estadounidense de los últimos tiempos signado por los efectos especiales.
Como producción, “La habitación” es un ejemplo curioso: en materia de respaldo, por detrás están Canadá, donde se rodó, pero también Irlanda, de donde es originario de su director; y el lugar donde transcurre es algún lugar impreciso de Estados Unidos, igual que la nacionalidad de sus figuras centrales.
La trama es dura, inspirada en muchos casos que se han dado en la última década, referidos a mujeres secuestradas durante años, incluso por padres, sometidas sexualmente, incluso con hijos de esas relaciones, que casi milagrosamente consiguen sortear ese cautiverio y volver al mundo, con todo lo que esto significa.
Leonard (Lenny) Abrahamson es irlandés, y acredita una carrera con varios títulos, una lista que comienza con “Adam & Paul”, de 2004 e incluye  otros tres largometrajes que preceden a “La habitación”, uno de los nueve candidatos al Oscar de Hollywood en el rubro a mejor filme, y de los más acotados cinco a mejor director.
Hay algunos puntos interesantes en la historia, de la ahora guionista Emma Donoghue, autora de la novela en que está basado, que se vio en pantalla por primera vez en el Festival de Telluride en septiembre de 2015 y estrenado un mes más tarde, recibió un caluroso recibimiento de la crítica y finalmente cuatro nominaciones.
El relato está partido al medio, la primera mitad dentro de la habitación a la que se refiere en principio el título, la segunda en otro espacio acotado, pero esta vez en lo que significan las consecuencias postraumáticas de esa situación que viven mujeres y niños frente a las actitudes perversas de quienes las someten.
No hay un antes en la historia, que comienza ya adentro de ese encierro, una especie de casa de de jardín con puerta blindada, ninguna ventana y solo un tragaluz, su único contacto con el exterior, y tampoco queda claro, por largo rato, el vínculo original de la mujer con el carcelero de su muy precaria supervivencia.
No hay golpes bajos, sino todo lo contrario, y esa calma se complementa con una quizás excesiva pulcritud –léase limpieza- en el lugar, a excepción de un minúsculo roedor y algunas cosas poco claras respecto a la educación de un niño que nunca ha tenido otro contacto con el exterior que lo que pudo ver en TV por cinco años.
Otro apunte acertado es haber dado al niño un aspecto femenino, espejo de su madre al punto de que es posible confundir su sexo, y por ejemplo apenas insinuar  la promiscuidad que significa para un niño ser testigo de la relación sexual de su madre con el hombre que los tiene encerrados, que podría haber sido un golpe bajo.
La huida, un poco naif, precede a una vuelta a la supuesta vida normal con los padres de la chica, uno de ellos William H. Macey, un abuelo que no acepta a ese nieto producto de una relación turbia, precede a una reinserción, que incluye algunas reuniones con un psicoterapeuta, que ayuda a recomponer las cosas.
La propuesta tiene un discurrir calmo que, si bien no ofrece demasiadas sorpresas, tiene un lenguaje claro, directo, que se sostiene por un montaje que no permite la tensión baje hasta el último momento, ni siquiera en esa bisagra que significa la huida del pequeño, muy bien resuelta, sin que recurra a malabarismo alguno
La actriz Brie Larson, egresada del American Conservatory de San Francisco, que actualmente tiene 27 años, la edad de la joven que interpreta, empezó a trabajar en telefilmes del Disney Channel y canta hace más de una década, ya fue premiada con el Golde Globe, el Critic’s Choice Movie Award, nominada al Bafta y al SAG.
Sin embargo es el niño Jacob Tremblay el que se compra el relato, primero porque, si bien de a ratos parece contado en primera persona, tiene un protagonismo clave; segundo porque no es para nada sencillo encarnar a niño que nació y vivió por cinco años fuera del discurrir normal de la vida, y lo hace con asombro talento.

Si bien competir con títulos fuertes, entre los restantes siete “Revenant: El renacido” o “En primera plana”, además de nombres como los de Ridley Scott y Steven Spielberg, entre ellos, la presencia de “La habitación” en esta lista habla de la necesidad de dar los Oscar una apertura que supieron tener y puede volver.

6 dic. 2015

FERNANDO KRICHMAR Y "EL CAMINO DE SANTIAGO", UNA APROXIMACION AL DOCUMENTALISTA SANTIAGO ALVAREZ

Santiago Alvarez fue una figura paradigmática del cine documental cubano que arrancó en tiempos de la revolución de 1959 y ahora es eje argumental de “El camino de Santiago: Periodismo, cine y revolución en Cuba”, de Fernando Krichmar.
El filme, estrenado el último jueves por Doca en los Espacios Incaa, repasa la obra de Alvarez a partir de la mirada de los actuales cineastas cubanos que hacen frente al género con eje en la realidad  presente, con la perspectiva que permite la experiencia.
En diálogo con Télam, Krichmar repasa desde cómo descubrió la obra de Santiago Alvarez, cuál fue el aporte del cineasta al género en los últimos tiempos, con una nueva coyuntura.
-¿Cómo aparece la obra de Alvarez en tu vida?
-En los 90 nos formamos como cineastas en la búsqueda de los rastros de aquellos que habían usado el cine como arma de contrainformación en los 60 y 70 así llegamos a la obra de Raymundo Gleyzer y a partir de eso casi naturalmente dimos con la experiencia del Icaic y la tremenda obra documental de Älvarez. Pero más allá de estos clásicos, lo que más nos "arrebató" fue vivir en Cuba y tomar contacto con los materiales cotidianos de las 1500 ediciones del noticiero Icaic.
-¿En qué momento nace la idea del documental?
-La idea original es que estos "viejos" que se formaron en este verdadero dispositivo de creación-formación que fue el noticiero, ahora casi todos dedicados de lleno a la ficción, vuelvan al ruedo y filmen un noticiero "homenaje" hoy en día, todos aceptaron encantados hasta que en una charla con Fernando Pérez y Daniel Díaz Torres nos dijeron "Nosotros ya estamos viejos, por qué no convocamos a generaciones jóvenes para que, con nuestro asesoramiento, hagan ellos el noticiero "homenaje". La idea nos llevó a buscar jóvenes cineastas que vengan de la ficción casi sin entrenamiento documental para que podamos recrear la obra de Santiago desde una mirada actual, con la realidad y los problemas actuales de la Cuba revolucionaria
-¿Cómo fue la selección de los que hablan-reconstruyen al personaje?
-Se fue dando naturalmente, los mencionados Díaz Torres y Pérez, nos mostraron los primeros noticieros en que ellos participaron y allí empezamos la ronda de entrevistas. Como el Noticiero Icaic Latinoamericano fue un colectivo muy unido, un personaje fue llevando a otro y fue fundamental en ese sentido el apoyo del mismo Icaic y de Lázara Herrera, la compañera en vida de Santiago.
-¿Cómo se da ese compromiso?
-Aun hoy lleva la oficina con su nombre en el mítico edificio de 23 y 12. Ella nos permitió filmar en las mismas locaciones, algo que puso en un lugar muy emotivo a los "asesores" entre los cuales se destacaron Jerónimo Labrada y Daniel Diez, ambos sonidistas, Myriam Talavera, montajista, Silvio Rodríguez, que fue cobijado por Santiago en el noticiero cuando lo "botaron" de la televisión por simpatizante de los Beatles, Sergio Vittier músico clásico del Grupo de experimentación sonora del Icaic, el fotógrafo Raul Perez Ureta
-¿Cúales fueron los puntos culminantes de la obra de Alvarez?
-Además de los documentales y noticieros Santiago hizo algo que ya es inhabitual: registró directamente, viajando a la realidad latinoamericana y mundial in situ, dando una visión cubana y latinoamericana a hechos estratégicos que se daban en todos los continentes.
-¿Como qué?
-Por ejemplo en Vietnam, al principio los vietnamitas no entendían por qué quería filmar los parques y los niños jugando, los jóvenes tomando una birra o un helado en los bares de Hanoi, los campesinos labrando la tierra...para ellos era importante la guerra contra el invasor yanqui... Santiago iba más allá, quería mostrarle a los cubanos y al mundo un pueblo pacífico que el medio del horror de los bombardeos, seguía su vida cotidiana con tremenda fe en la victoria, y además de mostrar esa "vida cotidiana" ponía letreros que decían "nosotros convertimos el odio en energía" , la mirada artística en lo cotidiano.
-Estuvo aquí…
-Registró como nadie las tensiones de la asunción de Héctor Cámpora en 1973, en Argentina con el El nuevo Tango. Para nosotros es increíblemente actual esa mirada que  complementa el acto protocolar y la movilización en la Plaza de Mayo, con un acto en Córdoba del presidente cubano Dorticós llevado casi en andas por Agustin Tosco festejando el aniversario del Cordobazo o Piedra sobre piedra, sobre el devastador terremoto de 1970 y los de la experiencia socialista en Chile que advierten la reorganización del fascismo y el golpe desde antes de la asunción de Allende, por ejemplo en "Como, Por qué y para qué se asesina un general" .
-¿En qué medida Alvarez es autor de sus obras?
-Fue el organizador de un colectivo que potenció al máximo las energías creativas de cada uno de sus miembros, un artista que nutrió y se nutrió de la savia joven de un colectivo en acción integrado al mango a un proceso revolucionario muy profundo y eso resuma en cada material, incluso algunos documentales dicen en los créditos "realización" y luego una larga lista sin jerarquías ni detalles de su función en el film.
-¿Cómo fue la búsqueda de material acerca de Alvarez?
-Nos ayudamos de dos obras, una del amigo venezolano Atahualpa Lichy y otro material hecho en la escuela de San Antonio de los Baños por una alumna brasileña, "Now y siempre" con un Santiago ya grande pero muy distendido y "jodedor" haciendo chistes permanentemente como dicen los que lo conocieron que era su temperamento habitual, estos elementos de archivo nos permitieron tener la presencia "viva" de Santiago en nuestro documental.
-Hay un contrapunto entre lo curioso, lo simpático, lo dramático y hasta lo cómico. ¿Cómo se logra el equilibrio dada esa disparidad?
-Es uno de los grandes aportes de Santiago al documental mundial, ese uso tan latinoamericano del humor y la parodia. En ese sentido nos permitió el uso de este recurso que agiliza cualquier documental y colabora en el proceso de distanciamiento como decía Brecht para convocar a la actividad y participación mental del espectador del documental.
-¿Cómo resumirías la idea del documental, y cuál es su mensaje? 
-Creo que ofrece una idea de cómo la Revolución Cubana construyó sus herramientas audiovisuales de interpretación de su propia realidad y del mundo a través de la figura de su máximo documentalista en una mirada, una reconstrucción y un homenaje de quienes se formaron, y formaron su obra, con él y de los jovenes actuales que viven otra realidad y que se asoman a la producción cinematográfica sin haber pasado por su "tutoría" y sin casi haber conocido sus películas ni sus noticieros.
-Creés que el cine documental puede ofrecer un nuevo Alvarez?
-Como dice Silvio Rodriguez en nuestra película, y yo suscribo absolutamente, "Hace falta un espacio como ese por la combinación entre ética y estética" No solo poner en pantalla la realidad, la verdad de la lucha de clases, si no hacerlo con una búsqueda de recursos estéticos y expresivos que permitan llegar a las grandes masas sometidas para convocarlas a la reflexión y a la acción revolucionaria.
-Creés que la nueva tecnología de bolsillo cambia el concepto de documental?
-Ya lo decía el general Nguyen Giap, el vietnamita que venció descalzo a los ejercitos imperialistas de Francia y Estados Unidos: "Lo importante no es el arma, si no la idea detrás del arma".


29 oct. 2015

CATARINA MOURAO PRESENTA EL DOCUMENTAL "A TOCA DO LOBO"

“A toca do lobo” (“El refugio del lobo”) es un filme de Catarina Mourao acerca de su abuelo, el novelista, cuentista y poerta lusitano Tomaz de Figueiredo (1902-1970), exponente de un estilo propio tan antiguo como moderno en la década del 60, que se puede ver en Buenos Aires en el marco de la 3ra. Semana de Cine Portugués en el Malba.
Mourao, como lo hicieron los argentinos Andrés Di Tella con “Fotografías” y Javier Olivera con la inminente “La sombra”, toma una figura familiar como eje central, y diseña con prolijidad de arquitecta la perspectiva que le permita reconstruir a la distancia aquel personaje que, a pesar de ser su abuelo, tiene un significado que va más allá de su protagonismo en la literatura de su país.
La cineasta, autora de  “Desassossego”, “A flor da pele” y “Pelas sombras”, acerca de la artista plástica portuguesa Lourdes Castro, contó para este repaso familiar con numerosos álbumes familiares, documentación variada, e incluso filmaciones y en especial un viejo programa de TV acerca de singulares coleccionistas donde aparece Figueiredo mostrando su secreta galería de fundas para pipas.
-¿Por proximidad, tomar como eje de un documental a un familiar, no implica renunciar a objetividad?
-La idea del cine nunca fue la objetividad, fue siempre explorar un punto de vista. En este film, el universo que quiero tratar es aparentemente un universo cercano pero simultáneamente distante. A veces la familiaridad puede tornarse muy extraña, es lo que Freud denomina el “uncanny”. Los álbumes, las fotografías y los filmes de familia son archivos tal como las memorias y los sueños, y eso es perfectamente asumido en la película.
-Igualmente, el desafío sigue existiendo...
-El desafío no era tanto tornar más objetivo lo que es familiar pero sí tornar lo familiar en universal. Y para eso es fundamental envolver emocionalmente el espectador.
-¿Cómo fue el proceso de búsqueda de material propio y ajeno?
-El proceso de pesquisa, el rodaje y el montaje de la película se fueron dando más o menos en simultáneo. Fui encontrando historias, fui filmando, fui montando. Y después volvía nuevamente a encontrar nuevas pistas que a veces hasta contradecían las pistas iniciales o las memorias de mi mamá. Quise que el film, más allá de la narrativa más cronológica sobre la historia de mi abuela y de mi mamá, reflejase mi propio viaje navegando por los archivos que iba encontrando.
-El hecho de tener mucho material familiar del tema encarado, ¿facilita o complica la posibilidad de sintetizar una historia tan vasta?
-En principio tener mucho material nos permite tener más opciones, un diseño más rico de la historia en su complejidad. Pero después es necesario saber elegir para tornar la historia inteligible. A veces se nos es negado el acceso a material, a veces somos confrontados con puertas cerradas y silencios y eso también es “material” en si mismo, un hallazgo que quise incorporar en la película. El hecho de nunca haber logrado entrar en Casares, a la casa de mi abuelo, fue determinante y moldeó el film que hice. Fue frustrante pero simultáneamente liberador.
-La abundancia de fotografías de notable calidad ayudaron en la tarea, más allá de que también hay filmaciones caseras de varias épocas.
-Sí, haber encontrado filmes antiguos en buen estado de conservación y en los que quien filmaba tenía una mirada cinematográfica ayudó muchísimo. Fueron estos descubrimientos de filmes caseros, así como un fantasmagórico programa de TV con mi abuelo, que desencadenaron las ganas de hacer la película.
-¿Qué dificultades tuvo, a nivel familiar para encarar a semejante personaje, y cuál fue el mayor obstáculo que tuvo en el rodaje?
-Creo que transformé la dificultad en una fuerza del film. El film es sobre la opacidad y el silencio que dominaron 48 años en Portugal y que claramente tuvieron efectos en la esfera más familiar y personal de la vida de los portugueses. Mi tía, a partir del momento en el que no quiere colaborar en la película e impide mi visita a la casa de mi abuelo, se torna en un personaje casi ficcional pero ausente del film. Ella es obra de una construcción sobre su identidad y una metáfora perfecta para toda una época.
-Tu obra aborda un subgénero del documental que es el de la obra autorreferencial...
-Hacer un film en primera persona con esta dimensión auto reflexiva implica un nivel de exposición que yo desconocía. Se trata del primero que hice con mi voz en off y en el que yo aparezco. En el inicio la idea no era esa pero a medida que fui filmando las conversaciones con mi mamá se hizo inevitable mi presencia en la película. No podía dejar a mi mamá hablando sola en la pantalla. Este viaje era un viaje de las dos. Claro que este abordaje más autobiográfico coloca muchos desafíos.
-Es imposible salir del gran tema que es una historia personal...
-Se trata de intentar que una historia personal sea relevante para los demás, sea tratada con suficiente profundidad que permita que otras personas se revean en ella o que se envuelvan en su viaje y que las memorias personales tengan eco en un contexto social y político mas vasto.
-¿Qué cree haber aprendido haciendo este trabajo?
-Aprendí que la gran cuestión en el documental es la distancia justa en relación al que queremos filmar y, en este caso, no es muy distinto. Aquí era importante en muchas ocasiones distanciarme de la historia que estaba contando, olvidar que era la mía y mirarla desde afuera. Es un ejercicio difícil pero no más difícil que filmar el “otro” y tener la pretensión de que le podemos dar una voz y representarlo como pasa en los documentales que no son autobiográficos. (Publicada en Télam)